Arraigo extraordinario: con UN vínculo basta
No tienes que cumplirlos todos. Uno solo, bien probado, es suficiente.
Vínculo laboral (pasado, presente o futuro): haber trabajado aquí por cuenta ajena o propia; o un contrato (o suma de contratos) firmado con duración superior a 90 días en un año; o, si quieres emprender, una declaración responsable en modelo oficial manifestando tu proyecto como autónomo.
Vínculo familiar: convivir en el mismo domicilio con tu unidad familiar formada por hijos menores, hijos mayores con discapacidad o que no puedan mantenerse por su salud, o tus padres. La clave es la convivencia real y demostrable.
Vínculo social (vulnerabilidad): un certificado, en modelo oficial, de la entidad competente en asistencia social o de una entidad del Tercer Sector inscrita en el registro de colaboradores. La propia norma reconoce que vivir en situación irregular, con las dificultades que conlleva, ya configura vulnerabilidad — pero debe constar en ese certificado.
¿Tienes más de un vínculo? Documenta el más sólido y aporta el resto como refuerzo.